domingo, 2 de noviembre de 2025

Sin título... Cuatro.

Por JMAP.

(Reeditado el lunes, 3 de noviembre de 2025).

El paradigma de la mal llamada «inteligencia artificial» está siendo promocionado como una entidad superior, intangible, omnipresente... Para que permee al aether y sea algo casi tangible e imperecedero en el «inconsciente colectivo»: el nuevo y falso ídolo, la nueva religión que supere o complemente a las ideologías, para los pocos ateos y materialistas, desencantados con éstas últimas, tengan un patético anhelo de perpetuidad en esta dimensión.

Sin embargo, entre toda esta cantidad de información propagada por doquier, lo único certero es que nos hallamos ante un nuevo avance de la computación y su aplicación al procesamiento y gestión de la información, a un nivel más elevado que en décadas pretéritas. En este sentido, obsérvese cómo se simplifica su concepción a una serie de respuestas, que el propio usuario debe ajustar según la; en otros tiempos; línea de comando, también llamada, en este asunto, prompt. Es decir, un “ruego” a los complejos algoritmos, que rebusquen en las bases de datos y en la web una contestación acorde, a la capacidad intelectual de aquél que ha indagado cómo usar este ingenio.

Quizá lo más desapacible, sea el presentemiento acerca de su uso y, ¿a quién beneficia? ¿Acaso no se atisba la alteración y manipulación de contenidos audiovisuales, en una clara maniobra para que se cumplan los designios de otros...? Algoritmos y fórmulas, redundancia de datos e información, modelos de vectores y texturas y esa “gran malla”, de alta capacidad para la la transmisión de datos... ¿Acaso no es la mano del Ser Humano, el ingenio verdadero, quien mueve esta “inteligencia”? Degradan el concepto de inteligencia, atribuyendo propiedades innatas a nosotros, ¡a los pulsamos las teclas!, a entidades inertes.

No sirve tratar de patrocinar «el uso ético de la inteligencia artificial», cuando aquellos que la desarrollan sólo ponen restricciones a los usuarios; incluso cuando estos servicios virtuales requieren de un desembolso pecuniario. Porque, es su empresa, su proyecto y deben guadarse, justificadamente, los “secretos” de su creación. ¿Acaso no sería interesante averiguar, someramente, quiénes están detrás de la edición de determinados videos, cuyo objeto es el entrenimiento...?

No convirtamos, como bien afirmó un ducho del vulgo, «la mente ociosa en el patio del diablo» sino seamos sensatos y no alimentemos la práctica de subvertir un utensilio, que es instrumento en potencia. De este modo, no repetiremos lo que ha sucedido la WWW : un hogar veleidoso donde la agudeza y la sagacidad, comparten sala con la mediocridad y la acritud.



Glosa final informativa:

Si desea usar cualquier contenido de este sitio, entendiéndose, principalmente, lo redactado en los artículos, así como otros recursos que un servidor publique... Tenga a bien citar el origen. Atendiendo a la licencia detallada en la parte inferior.

Al menos, de este modo ―pues no es ni será objeto de lucro aquello que haga y publique en este sitio virtual― lograremos generar cierta sinergia, que redunde gratamente, entre aquellos que dedicamos un tiempo a la divulgación o cualquier otro menester similar. Muchas gracias.

Sin título... Cuatro. © 2025 by José María Antón Pequeno is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International. To view a copy of this license, visit https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/.


Últimos ensayos

La degeneración euro...

Por JMAP . ¿Por qué esa innecesidad de hallarse nervioso y mostrar comportamientos violentos, por eventos cotidianos que no tienen trasc...